miércoles, 8 de diciembre de 2010

Sin objetivos


Carmen me da envidia sana, siento admiración por las personas que tiene claro su objetivo y trabajan hasta llegar a él. Lo peor es tener energía y no tener un objetivo, porque esa energía se agota sin más. Llevo tres meses pensando que debía luchar por un objetivo, pero no es suficiente desear que todo cambie, no. Pensemos que esta crisis es una oportunidad, que somos muchos y lograré la comunión con cualquier otro ser, que incluso puede que me llegue a enamorar rondando los cuarenta, quien sabe. Una parte de mi dice que lo merezco, que corría este riesgo y ahora lo pago con sangre...otra parte de mi dice que el pago es muy superior a lo recibido, que no hay equilibrio, que el dolor y la herida pesan mucho más....haber escogido muerte...

El mal de un gintonic tras otro


Festivo, podríamos tener el corazón contento pero está roto, roto de mentiras, de desconfianza, de celos, de ira, de muchas sensaciones que rompen en lugar de unir. Yo tenía un león fiel y calmado, a raíz de una profunda herida que yo he causado, el león se ha desbocado, aunque haya sido su compañera idílica estos meses y creo que el juego le puede más que cualquier relación futura conmigo.
Algunos pueden decir, eso te pasa por jugar con fuego, otros lo verán como justicia poética, pero me he cansado ya, se me han caído los mitos, se me ha caído el amor romántico, el perdón cristiano y cualquier otro revuelto de tortilla. Se me han caído los hombres honestos, la verdad y la sinceridad, la confianza y el amor. Lo que temo es el presente sin todos ellos, los valores a la mierda, qué queda entonces?