miércoles, 16 de junio de 2010

Como Memento pero con risa fácil


Muchas veces digo que tengo memoria de pez y no me toman en serio, incluso a veces pienso que cuando de pequeña caí por las escaleras y mi cabeza chocó con una maceta me dejé allí algo más que el orgullo, una parte de mi cerebro se debió rallar entonces..y hasta hoy. Me paso más tiempo pensando que "en acción" y eso no puede traer nada bueno.De momento ha traído estancamiento, descontando los pequeños pasos creo que llevo estancada 6 años, dándole vueltas al mismo círculo, con una hija, una hipoteca, un amante y una culpabilidad ciclópea (me encanta esta palabra desde que la descubrí en clase de lengua) a mis espaldas, ahh... y un trabajo axfisiante por no saber ponerle medida; una joyita de nuestros tiempos.
Y dramática a mi pesar, porque tengo los sentimientos "a flor de piel" desde hace tres años más o menos (con meses de más y con meses de menos) sin despegarme de mis queridas amigas las lágrimas, que aparecen siempre cuando más formal y correcta quieres ser, como si tuvieran vida propia. Cuando las noto asomar miro al cielo, estornudo como si de pronto la alergia -esa gran excusa para mi- volviera de nuevo. Trato de sacar la vena tragicómica, porque no hay razones objetivas a los ojos del común: tengo amor en exceso y por partida doble, tengo trabajo e ingresos, una familia que me quiere, casa de la que no saldría y muchas ganas de seguir aprendiendo y lo llevo todo a la frustración continua, por ver correr la vida entre tanta obligación, por la cobardía que me paraliza, por consentir presiones, gritos y malas formas, por el temor de hacer daño a los que quiero con mis acciones, por no ser constante, por contradecirme, por la lucha interna que me consume y lo peor de todo es que cuando creo que ya he tocado fondo y vuelven los tiempos tranquilos mi memoria de pez lo olvida y periódicamente se repiten estos ciclos sin salir de este círculo, quizá cambie el rumbo al escribirlo....como en Memento pero con risa fácil.